Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis

Lluvia Pentecostal

08/11/2007 GMT 1

La televisiòn y Usted.

lluvia_pentecostal @ 19:17

television.jpg
Hermanos, que el Señor Jesucristo les bendiga grandemente; hoy quiero compartir con ustedes acerca de un tema que mucho se ah predicado en nuestra Iglesia Pentecostal Unida Nacional, y se refiere a la relaciòn entre la televisiòn y el hombre, entre la television y el cristiano.
Y gracias a Dios, buscando solamente una imagèn para ponerla, me encontrè en la red està informaciòn que considero està muy bien para compartirla con ustedes ahora que quiero hablar sobre este tan famoso aparato.

La Televisión es un medio de comunicación de masas que penetra en la mayoría de los hogares venezolanos. No existen distinción, llega a ricos y pobres es considerado un fuerte medio porque integra imágenes y vos. Sin embargo, por poseer esas características y por tener la facilidad de llegar a la mayoría de la población se ha transformado en un arma de doble filo dada la calidad de programación que transmite sin considerar que, en la mayoría de los casos, sus espectadores son niños y jóvenes que no tienen un adulto que los oriente en relación a los temas que allí se desarrollan
La televisión es el medio que cuenta con mayor audiencia, pero antes de contribuir al desarrollo cultural, social, económico y personal de sus perceptores, les distrae de tareas más alentadoras, mientras mayor sea la educación menos se ve televisión.

Los niños son excelentes imitadores, incluso durante los primeros meses de vida, los infantes pueden remedar las expresiones faciales de las personas que los cuidan. Los niños aprenden a comer, vestirse, utilizar el sanitario e interactuan con los demás. Gracias a que sus padres y otras personas constantemente les muestran como se hacen esas cosas; los niños no son especialmente selectivos en lo que imitan, a muchísimos padres se les recomienda que cuiden su vocabulario cuando sus pequeños de tres años dicen una mala palabra en un momento de frustración. A veces parece como si nada escapara a la atención de los niños pequeños, aunque la imitación no es el único mecanismo de aprendizaje que tienen los niños, es el primero y sienta las bases de aprendizaje futura. Como los niños imitan permanentemente a la gente que los rodea, es lógico que también imiten a las personas que ven en la televisión o en el cine.

Los niños pequeños no son los únicos que imitan a los personajes de la pantalla, parece que en la actualidad muchos adolescentes hicieran sus compras en las mismas tiendas. A lo largo de la vida imitamos a los demás para aprender cosas nuevas y reforzar nuestra identidad con un grupo particular. Con cierta frecuencia se oyen historias acerca de niños que terminan trágicamente, al imitar algún personaje que han visto en los medios de comunicación ejemplo, un niño de cinco años que le prendió fuego a su casa y causó la muerte de su hermana de dos años, después de haber visto un episodio de dos pre-adolescentes estúpidos que disfrutan realizando actividades antisociales; un grupo de adolescentes que causó un accidente al imitar la escena de una película en el cual varios jóvenes demuestran su valor acostándose sobre una autopista; un niño de trece años que se disparó en la cabeza mientras estaba jugando a la ruleta rusa que había visto en una película. Todas estas historias son trágicas pero afortunadamente no se presentan a menudo.

Cuarenta años de investigación han llegado a la conclusión de que la exposición repetida a niveles altos de violencia en los medios de comunicación les enseña a algunos niños y adolescentes a resolver los conflictos interpersonales con violencia, y, a muchos otros, a ser diferentes a esa solución. Bajo la tutela de los medios de comunicación y a una edad cada vez más temprana, los niños están recurriendo a la violencia, no como último sino como primer recurso para resolver los conflictos.
En nuestra sociedad, el homicidio es la principal causa de muerte de grandes segmentos de la juventud, y hay muchos hombres jóvenes en prisión. Las raíces de la violencia de nuestra sociedad son complejas. Como sabemos, entre ella están la pobreza, el abuso infantil, el alcoholismo y el uso del las drogas psicotrópicas, pero también debemos tomar en consideración el papel que desempeñan las imágenes que nuestros niños ven en la pantalla durante las tres horas y media que diariamente le dedican a la televisión.

Con frecuencia vemos evidencias de la relación que hay entre crímenes horrendos y la exposición a los medios de comunicación. En 1992, por ejemplo, un periódico citaba las palabras de un asesino en serie que mató a su primera víctima imitando una escena de la película Robocop II:

"En la película vi cómo le cortó la garganta a una persona, luego tomó un cuchillo y la rajó desde el pecho hasta el estomago y dejo el cuerpo en cierta posición. A la primera persona que asesiné le hice exactamente lo que vi en la película" .
debemos contarle a nuestros hijos historias que favorezcan su sano desarrollo y afiancen las conductas positivas, en lugar de permitir que los medios de comunicación fomenten las conductas negativas.

Si tienes cuatro años y puedes prender el aparato, entonces tienes derecho a obtener la misma información que un joven de catorce años o un adulto de cuarenta. La televisión ha modificado la naturaleza de la infancia; ha derrumbado muchas de las barreras tradicionales que protegían a los niños de las duras realidades de la vida adulta. Por eso no debe sorprender a nadie que los niños que ven mucha televisión sean más pesimistas que los que ven menos televisión. Esos niños han estado expuestos a un mundo de violencia, sexo, mercantilismo y traición muy por encima de su capacidad emocional.

Los directivos de las cadenas de televisión son muy hábiles a la hora de explotar nuestra sensación de que la televisión es una especie de pegamento cultural que nos aglutina como sociedad. En una entrevista de TV Guía, Judy Price, vicepresidente de programación infantil de la CBS, dijo: "Ningún niño puede ser el único de su grupo que no vea los Power Rangers"5. Esta afirmación pone de relieve uno de los objetivos fundamentales de la publicidad en los medios de comunicación. Además de hacer que las cosas parezcan conocidas y deseables, los medios deben crear la sensación de que existe una necesidad social. "Ningún niño puede ser el único de su grupo que no vea los Power Rangers" implica que si a un niño se le impide participar de esta experiencia, al mismo tiempo se le estará impidiendo tomar parte en la vida social de su grupo

La televisión, en sí misma, no debe ser satanizada. Puede ser un instrumento eficaz para el desarrollo y enriquecimiento humano. Programas excelentes han demostrado que la televisión les puede enseñar a los niños nuevas habilidades, ampliar su visión del mundo y promover actitudes y conductas prosociales. Sin embargo, la televisión comercial tiene objetivos diferentes del desarrollo personal y cultural.

Por tanto, la televisión cultiva una perspectiva común. A menudo, esa perspectiva incluye una visión de la violencia como mecanismo usual, aceptable e, incluso, admirable de resolver los conflictos. Esa visión le resta importancia al costo que en vidas humanas tiene la violencia.
El tan publicitado suicidio de Kurt Cobain, principal cantante del grupo de rock Nirvana, dio por resultado muchos suicidios de adolescentes, especialmente varones, que buscaban imitar a su ídolo. "Cuando Kurt Cobain murió, yo morí con él", decía la nota que dejó un joven de dieciocho años, que había hecho un pacto con dos amigos para suicidarse cuando Cobain muriera .

Las imágenes tienen consecuencias que a menudo son perturbadoras y trágicas. Mi hijo de once años y yo prendimos una noche la televisión para ver un noticiero y escuchamos un breve anuncio de exoneración de responsabilidad acerca de las "imágenes perturbadoras", seguido de escenas de niños muertos y gravemente heridos. En una ciudad vecina, una camioneta se había estrellado contra el patio de recreo de una escuela y había matado a un niño y herido gravemente a varios más. En los segundos que me demoré en cambiar de canal, esas imágenes sangrientas quedaron grabadas en nuestras mentes. Esa noche mi hijo tuvo mucha dificultad para conciliar el sueño y tuvo pesadillas. ¿Eran necesarias esas escenas? ¿Nos enseño algo importante para conocer el mundo o para manejar nuestra vida? No lo creo. En cambio, creo que esa cadena de televisión estaba siguiendo el tradicional cliché: "Cuanta más sangre, tanta más audiencia".

Hermanos, en mi hogar tuvimos la televisiòn por muchos años. Mi ppà la compro porque empezo a ver como en otros hogares se divertian y disfrutaban de estar mirando a los artistas cantar, el tenia una "aparente" buena razòn para comprarla, queria que su familia tambien fuera digna de tener un aparato asi y disfrutarla. Y la comprò. Pero, se convirtiò en un problema, mis hermanas y yo, no teniamos tiempo para ayudar a mi mamà e ir cuando mi papà nos llamaba, porque nos perdiamos el programa o la novela que estabamos viendo. Y entonces mi papà se arrepintio de haber hecho la compra, porque despues nosotras, por no perdernos lo que veiamos, les gritabamos y nos comportabamos mal. Y no fuè sino, hasta que nos convertimos al evengelio del Señor, que la televisiòn saliò de nuestro hogar. Y gracias a Dios hasta hoy no ha regresado.

"Y amaràs a Jehovà tu Dios de todo tu corazòn, y de toda tu alma y con todo tu poder....Y estas palabras que yo te mando hoy, estaràn en tu corazòn; Y las repetiràs a tus hijos...." Deuteronomio 6:5-6

Cuando los padres permitimos que nuestros hijos vean horas enteras de violencia irracional, no estamos viviendo de acuerdo con nuestro compromiso de proteger y formar a nuestros hijos. Los niños están siendo lastimados. Son lastimados cuando son víctimas o autores de una violencia insensata, que los medios de comunicación exaltan. Son lastimados cuando ven el mundo como un lugar corrupto y aterrador, en el cual solamente los bienes de consumo proporcionan satisfacción y paz mental. Son lastimados cuando se vuelven tan dependientes de las ráfagas de las armas de fuego y de los efectos visuales prefabricados que ya no pueden inventar sus propias imágenes o soñar sus propios sueños. Es hora de dejar de lastimar al sector más vulnerable de nuestra población. Es hora de empezar a proteger a nuestros hijos.

A mi me dijeron que no era bueno ya tener la televisiòn en casa, que ya no se debia tener una, en un hogar cristiano. Y por mi parte, aceptè pero, no sabia bien el porque, no habia tenido la experiencia sino hasta hace poco. Como una tia se quedo sola en su casa, su esposo trabaja en Estados Unidos y se va por algunos meses, entonces solo queda ella, y me vi en la nesecidad de quedarme con ella unos dias, porque ademas, mis papàs habian salido tambien y no tenia con quien quedarme mas que con ella.

Ella no es cristiana, asi que hay television en su casa, y como dormiamos juntas, tenia el aparato encendido hasta por la noche, y sinceramente uno no puede evitar ver (al menos por mi parte) las novelas porque estan emocionantes, que si alguien grita, queremos ver, que si alguien llora, queremos saber porque, y si es una escena bonita y romantica, pues queremos ver que se dicen y nos estamos ahi escuchando y viendo las escenas que se transmiten. Ademàs de que yo luego luego le entiendo como va la historia, pues luego me intereso en verla toda.

Pero,despues, no podia orar, porque, mientras oraba las imagenes aparecian por mi mente y me perdia en ellas recordando lo que habia visto y pensando en que sucederia el dia de mañana, porque todos los dias se quedan en suspenso. Haciendo asi, una oraciòn ruin y quien sabe como a los ojos de Dios.

Entonces pude comprender algo. No es bueno realmente que una television estè en un hogar cristiano, ¿porque?, porque estamos expuestos a ver violencia, rebeldia, sexo, brujeria y muchas cosas mas que para nada nos benefician. Muchos hermanos dicen, es que nosotros vemos los canales cristianos, y es bueno, me ah tocado ver predicaciones bonitas por esos canales, pero yo me refiero a que no creo que mientras buscas un canal cristiano, te detengas a ver uno de muchos canales que en el momento tienen una escena emocionante, y el problema es empezar, al siguiente dia sabemos el canal y la hora de la novela y queremos estar ahi para continuar viendola.

Cuidado hermano, puede terminar enviciado. Entonces, desde ahi entendi la razòn, yo no me considero fuerte como para decir que puedo dominarme y no ver los canales que le menciono. Carnalmente, no podria ganar la batalla de no verlos, y si estoy fuerte espiritualmente, entonces ni siquiera me llama la atenciòn tener un aparato de esos en mi casa, aunque sea para ver canales cristianos.

Hermanos, si usted es padre de familia tiene un compromiso cristiano personal con Dios, en cuidar su relaciòn con el y velar por su familia. como vimos en la cita anterior de deuteronomio, del deber que usted, como padre tiene. Tiene que enseñar a su familia a amar a Dios sobre todas las cosas y repetir eso de dia y noche y todos los dias, pero si en lugar de eso, lo entretiene con la tele, ¿que conducta cristiana y que relacion tendra ese niño con Dios?.
Puede que usted le enseñe y le hable de Dios a su hijo, pero al mismo tiempo deja que la tele lo instruya, hermano, no podrà hacer que ese niño tenga el Espiritu de Dios en su vida, que es Espiritu de humildad y paz, porque ese hijo tendra mas cosas que imitar por lo que ve.Vea lo que dice el Salmo 78:4, cuando hombres disponian en su corazòn obedecer y poner por obra el mandamiento de Deuteronomio:

"No las encubriremos a nuestros hijos, contando a la generaciòn venidera las alabanzas de Jehovà, y su potencia y las maravillas que el hizo"

Pero,he visto como niños, hijos de familia cristiana no actuan como lo que son, porque sus platicas, su comportamiento es grosero y violento, ¿porque?...porque tiene una televisiòn en casa. Al contrario escuchar un niño que cita pasajes biblicos de memoria es hermoso, ver que en la iglesia ore tambien, es precioso. Si esto es a nuestros ojos, ¿cuanto mas a los ojos del Señor?. Y quièn es culpable de que esto suceda?, no son los hijos, sino los padres, puesto que son los que tienen la autoridad de desidir que habra en su casa, pero lamentablemente son ellos quienes desiden meter este aparato en su hogar. ¿Que tan preparado puede estar un sermòn de un pastor cuando imparte la enseñanza ala Iglesia, sino pudo prepararse bien y orar puesto que le sucede lo mismo que me ah pasado a mi al orar?, no puede haber poder de Dios, sino hay una buena relaciòn es posible que su mensaje no haga efecto en la Iglesia.

Entonces a que conclusiòn llegamos, que por ninguna razòn nos conviene tener televisiòn en casa.

Yo no soy casada aùn, pero espero tener mi familia un dia, y mi deseo y propositò es no tener un aparato asi en mi hogar, aun asi se que, conforme pasan los años la maldad circula fuerte alrededor de los hijos, pero hermano no le pongamos mas leña al fuego, solo espero en Dios que me mantenga con este propòsito y pueda cumplirlo junto con el que serà mi compañero.

Si usted tiene una televisiòn en casa, hermano yo no le juzgo ni me creo mas espiritual que usted, esto que acabo de compartir es una experiencia que yo tuve y que senti escribirla para ustedes.
Para que usted y yo podamos cumplir los mandamientos de Dios de instruir a la familia en su camino a travez de la palabra, y poder hacer lo que el salmista David decia, "Abre mis ojos y mirarè las maravillas de tu ley...No pondrè delante de mis ojos cosa injusta,aborrezco la obra de los que se desvian...". Salmo 119:18; Salmo 101:3. Es nesesario buscar el poder y fortaleza de Dios, y evitar meter este aparato en nuestra casa.

Que Dios le bendiga y le guarde.

(La informaciòn, e investigaciones de los efectos de la televisiòn fueron sacados de la pàgina de internet: http://www.monografias.com/trabajos5/adoles/adoles.shtml,

Nombre del tema:
Influencia de los programas de televisión en niños y adolescentes.)

Comentarios

No hay Comentarios »

Dejar un Comentario


<a href> <em> <blockquote> <strong> <cite> <code> <ul> <li> <dl> <dt> <dd>

Contactar con la autora o autor | Archivo | ¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis